Ha esta historia llamemosla
Una botella para Cenidurmiente
Ante todo, HOLA. y digo esto de hola porque... vamos a ver... ¿me he tirado un par de años sin tocar esto que llaman blog?
Es curioso, digamos que dejé de escribir cuando mi vida se estancó, creo que me daba pena crear cosas que no iban conmigo en ese momento. Prefiero no entrar en detalles, no fue una etapa de la cual quiera hacer memoria. Pero a todos aquellos que puedan leer este mensaje embotellado quiero daros una buena noticia....ESTOY QUE ME COMO EL MUNDO CHAVALES!!! Jajaja.
Hay mil historias que os quiero contar, La de como me enfadé con el mundo y me puse a trabajar en plena crisis sin ningún medio y de como medio abrí una empresa, o la de cuando decidí irme yo solo a vivir a otros lugares mientras expandía mis horizontes y mis conocimientos.
Pero eso es otra historia que no tardaré en contaros, sobre todo la última, la cual veo con gran optimismo y que está marcando mi porvenir.
Ahora os quiero hablar de algo, o más bien le quiero hablar a alguien. Es muy probable que estas palabras se que conviertan en un mensaje dentro de una botella, vagando a la deriva sin saber si algún día llegarán a su destinataria.
Todo comenzó en un momento de mi vida en el cual todo eran juegos, diversión, amigos y nuevas experiencias. No os asustéis, no me drogaba, o al menos no de la forma convencional(ya sabéis lo que dicen de la alegria y la felicidad).
Os comento, yo formaba parte en mi instituto de lo que llamaban el grupo de mediadores. Un grupo estudiantil formado con la intención de mediar entre los problemas de los demás alumnos e intentar de forma diplomática llegar a acuerdos y relajar el ambiente, algo muy práctico para los días que corren.(he de admitir que me ha servido de mucho la formación que me dieron, pero como ya he dicho, eso para otra historia)
Todos los años realizábamos un encuentro en el cual, mediadores de toda la comarca se reunían en nuestro instituto y nosotros debíamos acogerlos y darles la bienvenida con divertidos juegos de confianza al puro estilo animador. Allí teníamos la oportunidad de fraguar grandes amistades y crear lazos fuera de nuestro entorno habitual. Recuerdo la gran labor que hacíamos los mediadores con los invitados, todos acababan encantados y con ganas de repetir y nosotros agotados pero felices y con ganas de más marcha.
Uno de esos años fue bastante especial, porque me dio la oportunidad de conocer a una niña muy simpática que consiguió despertar en mi algo muy especial. Me contó su situación, sentí rabia ante tanta injusticia y me entraron ganas de querer protegerla de aquello que fallaba, pero de pronto no recuerdo porque, todo se fué al garete, de un día para otro ella desapareció sin dar respuesta, me resentí y deje caer la toalla, pero cuando vencí los temores que estas situaciones te imponen y decidí arreglarlo, vi que ella ya era feliz con otra persona y lo vi bien, por lo que desistí en mi intento de hacer nada. En esta extraña historia yo me olvidé de muchas cosas y tiempos turbulentos llegaron para mi. Se me atragantó bachiller, pelee contra mis demonios internos en un año en el cual, a duras penas conseguí mi objetivo que era quitarme bachiller de encima, inicié proyectos, comencé a ganar un dinerillo, y mucha experiencia, recorrí toda la comunidad valenciana con gente nueva, aprendí lo que cuesta un peine.
Justamente ese mismo año, después de mi vagabundeo por el mundo aprendiendo llegó a mi puerta una botella con un mensaje que no pude leer, por lo que como un ciego seguí mi camino, busqué un buen sitio para expandir mis conocimientos y tras mucha lucha, llegó a mi como mensaje divino una universidad en Murcia donde me enseñarían mil maravillas y convertirían este melón en una cabeza pensante y estas manos en las manos de un experto. He de decir que aún me queda mucho tiempo para poder llamarme experto y pero ya estoy a medio camino de ser llamado profesional de algo.
Y ahora, otro año después, tras acabar un año lleno de experiencias, revisando las cosas que he dejado por el camino me he encontrado con una botella llena de polvo, con una llamada de socorro pidieno ponerse en contacto conmigo. RABIA ME DA NO HABERLA VISTO A TIEMPO.
Así pues yo te envio esta otra botella por si algún día tienes la suerte de verla y abrir este mensaje que te dejo.
Hola Cenidurmiente:
Se que ha pasado mucho tiempo desde que tu y yo pudimos cambiar algunas palabras, pero me gustaría saber de ti, que ha sido de esa niña que tenía grandes planes. Te contaré mis aventuras y espero escuchar las tuyas, que seguro que son maravillosas. De momento me despido, no se si nos veremos este año o el que viene o incluso otro más alejado aún. Que sepas que ya sea el 2013 o el 3102 haré un hueco para saber que ha sido de ti, amiga.
Te dejo un medio por el cual contactar conmigo
@salvor300 (es mi twitter)
